domingo, 5 de octubre de 2014

QUE DEVUELVA EL NOBEL DE LA PAZ!


Por Alejandro Chitrángulo

QUE DEVUELVA EL NOBEL DE LA PAZ!


La cumbre climática 2014 organizada por la ONU en Nueva York estaba anunciada como una cumbre histórica, pero, finalmente, arrojó pocos
resultados concretos. Los líderes mundiales acordaron redoblar sus esfuerzos para frenar la "creciente" amenaza del calentamiento global con compromisos de reducción de emisiones, promesas financieras y, sobre todo, muchos mensajes sobre la voluntad de actuar de forma urgente.

Peligro inminente

Según estudios de Global Carbón Project, publicados en la revista Nature Geoscience, las emisiones de dióxido de carbono siguen aumentando. Subieron un 2,3 por ciento en el 2013. Como van las cosas, las temperaturas habrán aumentado al final del siglo XXI en más de cuatro grados. Esto traerá graves daños a la biodiversidad, que no estará capacitada para adaptarse a una transformación climática tan drástica y acelerada.

La ONU quiere limitar el calentamiento global a 2°C respecto a la época preindustrial. Entre los compromisos tangibles que arrojó la cumbre se destacó el adoptado por 32 países y decenas de empresas para reducir a la mitad la pérdida de bosques en el año 2020 –la deforestación es uno de los principales motores de la transformación climática– y detenerla totalmente en el 2030.

En todo el mundo miles de activistas realizaron marchas para forzar un acuerdo, pero la avaricia y el egoísmo hacen que la batalla para llegar a un acuerdo internacional está lejos de terminar. China y la India, que son junto con Estados Unidos los emisores más importantes de gases de efecto invernadero, se resisten a reducir sus emisiones porque no quieren desacelerar su crecimiento, e insisten en que EE.UU pague la mayor parte de la factura. Por su parte la Unión Europea indicó que en siete años dará 3.800 millones de dólares en ayudas a los países más pobres para que actúen y adapten su territorio a las nuevas temperaturas. En total, los compromisos movilizarán más de 200.000 millones de dólares antes del final de 2015, según anunció la ONU. Muy poco comparado con los millones que mueve el negocio del petróleo.

El doble mensaje de Obama

Algunas horas después de miles de personas participaran en la mayor marcha por el clima de la historia, Estados Unidos comenzó a bombardear Siria y así inició otra guerra. El Pentágono afirma que los objetivos eran instalaciones militares del Estado Islámico en Siria e Irak y justifican ampliamente los bombardeos. Pero la verdadera batalla que hay que librar para combatir el cambio climático está lejos de comenzar. El mundo atraviesa dos crisis que están íntimamente ligadas, el calentamiento global y las guerras, existen soluciones a ambos problemas, pero lanzar bombas no debe ser la mejor de ellas.

“En las guerras de hoy, mueren muchos más civiles que soldados; se siembran las semillas de conflictos futuros, las economías se destruyen; las sociedades civiles se parten en pedazos, se acumulan refugiados y los niños quedan marcados de por vida.” 
Este fue parte del discurso pronunciado en diciembre de 2009 por el Premio Nobel de la Paz de ese año, el Presidente Barack Obama. En el mismo discurso, Obama afirmó:
“El mundo debe unirse para hacerle frente al cambio climático. Hay pocos científicos que no estén de acuerdo en que si no hacemos algo, enfrentaremos más sequías, hambruna y desplazamientos masivos que alimentarán más conflictos durante décadas”. “Por este motivo, no son sólo los científicos y activistas los que proponen medidas prontas y enérgicas; también lo hacen los líderes militares de mi país y otros que comprenden que nuestra seguridad común está en juego”.

Asad Rehman de la federación ambientalista Amigos de la Tierra Internacional, dijo: “Si podemos conseguir los billones de dólares que se utilizan para financiar conflictos, ya sea que se trate de una invasión en Irak o Afganistán o ahora para el conflicto en Siria, estoy seguro de que podemos conseguir los fondos necesarios para lograr la transformación que se requiere hacer para brindar energía limpia y renovable a las 1.200 millones de personas que carecen de ella”.

Medea Benjamin, cofundadora de Code Pink, coincide con Rehman. Benjamin Antes de ir a la Casa Blanca a protestar contra el bombardeo en Siria, Medea me dijo: “El petróleo es la base de la política exterior de Estados Unidos en Medio Oriente. Si no fuera por el petróleo de Irak, Estados Unidos nunca hubiera invadido ese país".

Cinco años más tarde, del discurso de Obama recibiendo el Nobel el grupo pacifista PinkCode está exhortando al Presidente Obama a que devuelva el Premio.

LA HUELLA DE CARBONO

Por Alejandro Chitrángulo

LA HUELLA DE CARBONO

Huella de carbono o huella ecológica son términos habitualmente empleados en el contexto medioambiental que se utilizan para denominar las formas de medir la cantidad de gases de efecto invernadero que emitimos a la
atmósfera 
como consecuencia de nuestros hábitos y actividades. La complejidad de estas mediciones hace que no sea fácil comprender qué son, para qué sirven y qué importancia tienen en nuestra vida cotidiana. 

El efecto invernadero

El efecto invernadero se refiere a los casos en que las longitudes de onda corta de la luz visible del Sol, pasa a través de un medio transparente y es absorbida, pero las longitudes de onda más larga de la (radiación infrarroja) de los objetos calentados, son incapaces de pasar por ese medio. La captura de la radiación de longitud de onda larga, conduce a un mayor calentamiento y a una mayor temperatura resultante. Junto con el calentamiento de un automóvil por la luz solar a través del parabrisas, y el ejemplo del mismo nombre del calentamiento del invernadero por la luz solar, pasando a través de ventanas transparentes selladas, el efecto invernadero ha sido ampliamente utilizado, para describir la captura del exceso de calor, por la creciente concentración de dióxido de carbono en la atmósfera. El dióxido de carbono absorbe fuertemente la radiación infrarroja, y no permite que gran parte de ella escape hacia el espacio.

Gases de efecto invernadero

Son gases que se encuentran presentes en la atmósfera terrestre y que dan lugar al fenómeno denominado efecto invernadero. Su concentración atmosférica es baja, pero tienen una importancia fundamental en el aumento de la temperatura del aire próximo al suelo, haciéndola permanecer en un rango de valores aptos para la existencia de vida en el planeta. Los gases de invernadero más importantes son: vapor de agua, dióxido de carbono (CO2) metano (CH4), óxido nitroso (N2O) clorofluorcarbonos (CFC) y ozono (O3).

De todos ellos las concentraciones mas preocupantes son las de dióxido de carbono (CO2). La principal fuente de emisión de CO2 de la atmósfera es la quema de combustibles fósiles y biomasa (gas natural, petróleo, combustibles, leña) utilizados en procesos industriales, transporte, y actividades domiciliarias (cocina y calefacción). Los incendios forestales y de pastizales constituyen también una fuente importante de CO2 atmosférico. La concentración del CO2 atmosférico subió desde 280 ppm en el periodo 1000 - 1750, a 368 ppm en el año 2000, lo que representa un incremento porcentual de 31%. Se estima que la concentración actual es mayor que la ocurrida durante cualquier periodo en los últimos 420.000 años, y es muy probable que también sea el máximo de los últimos 20 millones de años.

La huella de carbono

El último informe de la Global Footprint Network correspondiente al año 2010 -basado en datos de 2007- refleja que la huella ecológica mundial es de 18 mil millones de gHa con una población mundial de 6.700 millones de personas, lo que resulta una huella promedio de 2.7 gHa por persona. Otros parámetros que se tiene en cuenta es la biocapacidad, es decir, la capacidad de un área específica -biológicamente productiva- para generar un abastecimiento regular de recursos renovables y de absorber los desechos resultantes de su consumo. De la comparación de ambos valores para una región determinada se deduce que si la huella ecológica es mayor que la biocapacidad, se genera un "déficit ecológico". Esto determina que tal exceso de consumo es posible a costa de utilizar recursos de otros territorios o en detrimento de las generaciones futuras.

La biocapacidad mundial, por su parte, se calculó en 11.9 mil millones de gHa, lo que resulta en 1.8 gHa por persona. Esto significa que la biocapacidad mundial fue superada en aproximadamente un 50%. El informe de Global Footprint Network refleja que en 2009 la humanidad utilizó el equivalente en recursos de 1.5 tierras para soportar su estilo de vida. Dicho de otro modo, le tomará al planeta un año y medio regenerar lo consumido en 2009. Por eso, de continuar con la tendencia en la demanda actual de recursos naturales se estima que se necesitarían 2 planetas tierras para el año 2030.

Nuestra huella de carbono

La huella de carbono personal la constituye cada producto que adquirimos, un alimento que ingerimos o una actividad que realizamos en función de aspectos como las materias primas que se han utilizado para su fabricación o la energía empleada en su uso.

Según un informe realizado por la Agencia Internacional de la Energía, los mayores generadores de GEI en el mundo son los Chinos le sigue Estados Unidos con 19,10 toneladas de CO2 al año por habitante. En la Argentina la cantidades medidas por el INTI en las 15 principales ciudades con más de 300 mil habitantes es de 0,91 toneladas por persona por año.

A partir de nuestra huella de carbono es posible conocer de dónde vienen los gases nocivos que generamos a la atmósfera. Esto nos permitirá tomar medidas que permitan disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

Las metodologías de certificación de la huella de carbono, son lideradas por la norma ISO 14064, que determina dos tipos de fuentes que componen la huella.
Por una parte, las fuentes llamadas directas, aquellas que se producen como consecuencia directa de una actividad o consumo determinado.
Por otra, las fuentes indirectas, que son las procedentes del consumo eléctrico o las generadas a partir de la fabricación o extracción de la materia prima de un producto.

Existen numerosas empresas y consultoras encargadas de certificar la huella de carbono y acreditar ese cálculo.
En Internet existen diversas herramientas calculadoras de huella de carbono a partir de datos como nuestro gasto anual de electricidad, el uso de gasolina o de aparatos ele
ctrónicos.

DIA DEL ARBOL

Por Alejandro Chitrángulo

EL DIA VERDE


El pasado 22 de septiembre se festejo el día del árbol. No solo en nuestro país, en varios países del mundo también se celebra. La primera conmemoración se realizó en Suecia, en el año 1840 y en cada país puede variar la fecha de la celebración.
La celebración fue instaurada porque ya en aquella época, en algunos lugares del mundo se empezaba a tomar conciencia de la importancia que tienen los recursos forestales, el cuidado que se debía brindar a los árboles, y los beneficios ambientales que estos nos brindan.
En Argentina el principal impulsor de la actividad forestal fue D. Sarmiento que en un discurso subrayó: "El cultivo de los árboles, conviene a un país pastoril como el nuestro, porque no solo la arboricultura se une perfectamente a la ganadería, sino que debe considerarse un complemento indispensable, ¡Planten árboles!". La prédica de Sarmiento encontró eco treinta años después, cuando el 29 de agosto de 1900, el Consejo Nacional de Educación, en base a la iniciativa del Dr. Estanislao Zeballos, instituyó dicha fecha, en celebración al "Día del Árbol".
La conciencia arborícola en el siglo 21

Hoy a mas de 100 años de la iniciativa de Zeballos, nos encontramos, con gran cantidad de organizaciones ambientalistas pro – árbol, muchísima información ecológica y ambiental en los medios y también se ha convertido en un tema de estudio en la curricular oficial, creando conciencia, a los más jóvenes, desde la escuela primaria.
¿Qué pasa en casa?

Desde hace un tiempo recorriendo nuestra ciudad se puede ver gran cantidad de árboles cortados, arrancados de raíz, brutalmente podados, o directamente mochados, que nunca son repuestos o que si logran sobrevivir a las salvajes mutilaciones quedan tan débiles y enfermos que se convierten en arboles peligrosos.Es posible que a nuestra ciudad le haga falta una ordenanza moderna que regule el cuidado de los arboles públicos. Igualmente las sanciones están previstas por la ley desde hace muchos años y es muy claro que el valor de una multa no le repone a la comunidad los beneficios ecológicos que brinda un árbol que a la naturaleza le llevo muchas desenas de años crear.
Pero más allá de las políticas públicas, leyes y ordenanzas, ¿Qué nos pasa a los ciudadanos de Lanús que no queremos los arboles de las veredas? ¿Son tan molestos?
Calidad ambiental

Lanús es una ciudad densamente poblada, con casi 500 mil vecinos viviendo en 3621 manzanas. El medio ambiente se encuentra cargado de factores contaminantes producto de la actividad económica humana. Hay polución fruto de cientos de fábricas, miles de motores quemando combustible fósil y basurales a cielo abierto. Esto hace que el aire que respiramos no sea el más puro. Hasta ahora la primer barrera de defensa que tenemos contra esa contaminación, son los arboles y un buen régimen de vientos que limpian la atmósfera de nuestra llanura.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda entre 10 y 15 m² de espacio verde por habitante. Los beneficios producidos en una ciudad gracias a una presencia significativa de espacios verdes son innumerables. Además de los beneficios en relación al bienestar físico, como elementos mitigadores de contaminación y sumideros de C02, la existencia de espacios verdes dan estructura a la ciudad, y amortiguan el impacto producido por niveles excesivamente altos de densidad y edificación, de ahí su gran importancia como elementos clave en la prevención de riesgos naturales y mitigación de los efectos producidos por el cambio climático.
Lanús tiene en su superficie total 48 km² o 48 millones de m², unos 100 m² por habitante (10 x 10 m para cada uno) si a esta ecuación le restamos toda la superficie construida, mas el cemento de calles y veredas seguramente nos encontraremos muy ajustados para cumplir con las recomendaciones. La falta de lugares libres para construir espacios verdes de esparcimiento es muy difícil de resolver, pero lo bueno es que la falta de áreas verdes en alguna manera se puede suplir con árboles en las veredas.El arbolado es parte fundamental de la sustentabilidad ambiental de nuestra ciudad y como tal debe ser cuidado y respetado por sus múltiples beneficios. 

Los arboles de nuestra ciudad reducen la velocidad del viento en un 50%, diluyen la polución sonora, ya que el follaje detiene en buena medida las ondas sonoras (reducen 15 decibeles el sonido, por cada 10m que se interne en los parques). Un árbol grande pueden consumir hasta 2,350 kgs de bióxido de carbono en una hora. Un árbol adulto puede producir 1.7 kgs de oxígeno molecular en una hora. Se ha establecido que un árbol adulto de tamaño promedio es capaz de filtrar en once horas el monóxido de carbono emitido por un auto en una hora. En verano nos proveen de un sitio fresco, bajo un árbol, se produce una disminución de temperatura ambiental por las mañanas de hasta de 2°C, y por las tardes hasta de 5°C. Esto se produce a través de la transpiración de las hojas, a mayor temperatura, evaporan mayor volumen de agua.
Las copas de los árboles son flexible y están diseñadas para atrapar el agua de lluvia, haciendo que descienda lentamente y de esa manera lograr penetre bajo la superficie de forma regulada, haciendo que disminuyan los cursos de agua superficiales (napas) evitando las inundaciones y la erosión del suelo. Pinos y Eucaliptos adultos, con sus raíces profundas, absorben mucha agua de las napas profundas pudiendo llegar a unos 300 litros diarios.
Mejoran la Calidad de Vida
Aparte de todos los beneficios mencionados, los árboles de la ciudad también aportan al equilibrio psico-social del hombre urbano ya que los tonos verdes de las hojas producen tranquilidad a las personas. La mayoría de nosotros respondemos a la presencia de árboles no sólo admirando su belleza. En una arboleda nos sentimos serenos, sosegados, descansados y tranquilos; nos sentimos como en casa. Los pacientes en hospitales han mostrado recuperarse más rápidamente de cirugías cuando desde sus habitaciones se ven árboles.

El problema de las raíces y las veredas

Las raíces de los árboles a las que les echamos la culpa de las veredas y calles deterioradas, no solo le sirven de sostén, sino que absorben grandes volúmenes de agua del suelo, que de esta forma se seca, saneando napas, pozos negros, y cunetas de las zonas periféricas. Los arboles grandes que vemos en algunos barrios fueron plantados hace mucho tiempo, la mayoría cuando las calles eran de tierra y se utilizaba el clásico zanjón de donde el árbol tomaba agua.No existe una escusa tan poderosa que permita pensar en erradicar alegremente todos los grandes árboles de nuestra ciudad. El daño ambiental será muy fuerte y deberíamos esperar muchos años hasta tener una cobertura verde deseable. La clave es el recambio, que debe ser paulatino y organizado. Así como se puede diseñar la copa de un árbol partiendo de su estructura original y utilizando la primera poda de formación, se puede también trabajar sobre la estructura del sistema radicular para su manejo. Es muy importante que cuando plantemos un árbol nuevo sea de una especie adecuada al ancho de la vereda y que le demos el cuidado que se le debe dar al espacio libre que se deja para el desarrollo de las raíces.
Cuestión culturalUno de los indicadores de nivel de calidad de una ciudad son sus árboles, que como pudimos ver no son meros ornamentos. Plantar, cuidar y proteger el patrimonio arbóreo de nuestra ciudad, no es solo tarea del gobierno municipal. Los arboles de las calles, plazas y paseos son propiedad de todos los vecinos y cada uno de nosotros debe ser principalmente responsable de velar por el árbol que tenemos frente a nuestras casas y en menor medida por todos los arboles de Lanús. Porque solo de esa manera podremos garantizar un media ambiente sostenible y un aire respirable para futuras generaciones.

“SI NO TENES UN ÁRBOL EN LA VEREDA, ESTE ES UN BUEN MOMENTO PARA PLANTAR”.

"Una sociedad se hace grande cuando los ancianos plantan árboles aunque saben que nunca se sentarán a su sombra", Proverbio griego.

domingo, 7 de septiembre de 2014

EL DÍA VERDE

El día verde


por Alejandro Chitrángulo



El pasado viernes se festejó el día del árbol. No sólo en nuestro país, en varios países del mundo también se celebra. La primera conmemoración se realizó en Suecia, en el año 1840 y en cada país puede variar la fecha del homenaje. 
La celebración fue instaurada porque ya en aquella época, en algunos lugares del mundo se empezaba  a tomar conciencia de la importancia que tienen los recursos forestales, el cuidado que se debía brindar a los árboles, y los beneficios ambientales que estos nos brindan En Argentina el principal impulsor de la actividad forestal fue Domingo Sarmiento que en un discurso subrayó: “El cultivo de los árboles, conviene a un país pastoril como el nuestro, porque no solo la arboricultura se une perfectamente a la ganadería, sino que debe considerarse un complemento indispensable. ¡Planten árboles!”. La prédica de Sarmiento encontró eco treinta años después, cuando el 29 de agosto de 1900, el Consejo Nacional de Educación, en base a la iniciativa del Dr. Estanislao Zeballos, instituyó dicha fecha, en celebración al ”Día del Árbol”.
La conciencia arborícola en el siglo 21
Hoy a más de 100 años de la iniciativa de Zeballos, nos encontramos, con gran cantidad de organizaciones ambientalistas pro – árbol, muchísima información ecológica y ambiental en los medios y también se ha convertido en un tema de estudio en la currícula oficial, creando conciencia, a los más jóvenes, desde la escuela primaria.

¿Qué pasa en casa?

Desde hace un tiempo recorriendo nuestra ciudad se puede ver gran cantidad de árboles 
cortados, arrancados de raíz, brutalmente podados, o directamente mochados, que nunca son repuestos o que si logran sobrevivir a las salvajes mutilaciones quedan tan débiles y enfermos que se convierten en árboles peligrosos.
Es posible que a nuestra ciudad le haga falta una ordenanza moderna que regule el cuidado de los árboles públicos. Igualmente las sanciones están previstas por la ley desde hace muchos años y es muy claro que el valor de una multa no le repone a la comunidad los beneficios ecológicos que brinda un árbol que a la naturaleza le llevó muchas decenas de años crear. 
Pero más allá de las políticas públicas, leyes y ordenanzas: ¿Qué nos pasa a los ciudadanos de Lanús que no queremos los árboles de las veredas? ¿Son tan molestos?

Calidad ambiental

Lanús es una ciudad densamente poblada, con casi 500 mil vecinos viviendo en 3.621 manzanas. El medio ambiente se encuentra cargado de factores contaminantes producto de la actividad económica humana. Hay polución fruto de cientos de fábricas, miles de motores quemando combustible fósil y basurales a cielo abierto. Esto hace que el aire que respiramos no sea el más puro. Hasta ahora la primera barrera de defensa que tenemos contra esa contaminación, son los árboles y un buen régimen de vientos que limpian la atmosfera de nuestra llanura. 
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda entre 10 y 15m² de espacio verde por habitante. Los beneficios producidos en una ciudad gracias a una presencia significativa de espacios verdes son innumerables. Además de los beneficios en relación al bienestar físico, como elementos mitigadores de contaminación y sumideros de C02, la existencia de espacios verdes dan estructura a la ciudad, y amortiguan el impacto producido por niveles excesivamente altos de densidad y edificación, de ahí su gran importancia como elementos clave en la prevención de riesgos naturales y mitigación de los efectos producidos por el cambio climático.
Lanús tiene en su superficie total 48 km² o 48 millones de m², unos 100 m² por habitante (10 x 10 m para cada uno). Si a esta ecuación le restamos toda la superficie construida, más el cemento de calles y veredas, seguramente nos encontraremos muy ajustados para cumplir con las recomendaciones. La falta de lugares libres para construir espacios verdes de esparcimiento es muy difícil de resolver, pero lo bueno es que la falta de áreas verdes en alguna manera se puede suplir con árboles en las veredas.
El arbolado es parte fundamental de la sustentabilidad ambiental de nuestra ciudad y como tal debe ser cuidado y respetado por sus múltiples beneficios. Los arboles de nuestra ciudad reducen la velocidad del viento en un 50%, diluyen  la polución sonora, ya que el follaje detiene en buena  medida las ondas sonoras  (reducen 15 decibeles el sonido, por cada 10m. que se interne en los parques). Un árbol grande pueden consumir hasta 2,350 kg. de bióxido de carbono en una hora. Un árbol adulto puede producir 1.7 kg. de oxígeno molecular en una hora. Se ha establecido que un árbol adulto de tamaño promedio es capaz de filtrar en once horas el monóxido de carbono emitido por un auto en una hora. En verano  nos proveen de un sitio fresco, bajo un árbol, se produce una disminución de temperatura ambiental por las mañanas de hasta de 2°C, y por las tardes hasta de 5°C.  Esto se produce a través de la transpiración de las hojas, que a mayor temperatura, evaporan mayor volumen de agua.  
Las copas de los árboles son flexibles y están diseñadas para atrapar el agua de lluvia, haciendo que descienda lentamente y de esa manera logran que penetre bajo la superficie de forma regulada, haciendo que disminuyan los cursos de agua superficiales (napas) evitando las inundaciones y la erosión del suelo. Pinos y eucaliptos adultos, con sus raíces profundas, absorben mucha agua de las napas profundas pudiendo llegar a unos 300 litros diarios.

Mejoran la Calidad de Vida

Aparte de todos los beneficios mencionados, los árboles de la ciudad también aportan  al equilibrio psico-social del hombre urbano ya que los tonos verdes de las hojas producen tranquilidad a las personas. La mayoría de nosotros respondemos a la presencia de árboles no sólo admirando su belleza. En una arboleda nos sentimos serenos, sosegados, descansados y tranquilos, nos sentimos como en casa. Los pacientes en hospitales han mostrado recuperarse más rápidamente de cirugías cuando desde sus habitaciones se ven árboles. 
El problema de las raíces y las veredas
Las raíces de los árboles a las que les echamos la culpa de las veredas y calles deterioradas, no sólo le sirven de sostén, sino que absorben grandes volúmenes de agua del suelo, que de esta forma se seca, saneando napas, pozos negros, y cunetas de las zonas periféricas. Los arboles grandes que vemos en algunos barrios fueron plantados hace mucho tiempo, la mayoría cuando las calles eran de tierra y se utilizaba el clásico zanjón de donde el árbol tomaba agua.
No existe una excusa tan poderosa que permita pensar en erradicar alegremente todos los grandes árboles de nuestra ciudad. El daño ambiental será muy fuerte y deberíamos esperar muchos años hasta tener una cobertura verde deseable. La clave es el recambio, que debe ser paulatino y organizado. Así como se puede diseñar la copa de un árbol partiendo de su estructura original y utilizando la primera poda de formación, se puede también trabajar sobre la estructura del sistema radicular para su manejo. Es muy importante que cuando plantemos un árbol nuevo sea de una especie adecuada al ancho de la vereda y que le demos el cuidado que se le debe dar al espacio libre que se deja para el desarrollo de las raíces.  

Cuestión cultural

Uno de los indicadores de nivel de calidad de una ciudad son sus árboles, que como pudimos ver no son meros ornamentos. Plantar, cuidar y proteger el patrimonio arbóreo de nuestra ciudad, no es sólo tarea del gobierno municipal. Los árboles de las calles, plazas y paseos son propiedad de todos los vecinos y cada uno de nosotros debe ser principalmente responsable de velar por el árbol que tenemos frente a nuestras casas y en menor medida por todos los árboles de Lanús. Porque solo de esa manera podremos garantizar un media ambiente sostenible y un aire respirable para futuras generaciones. 

Si no tenés un árbol en la vereda, este es un buen momento para plantar.
“Una sociedad se hace grande cuando los ancianos plantan árboles aunque saben que nunca se sentarán a su sombra”, proverbio griego.

miércoles, 16 de abril de 2014

EL RANKING DE LAS FOBIAS

EL RANKING DE LAS FOBIAS
Por Alejandro Chitrángulo

La vida moderna en las grandes ciudades casi siempre trae aparejado un estado de tensión continua, el exceso de trabajo, las preocupaciones desmedidas por lo cotidiano, el miedo a no poder mantener un estándar de
vida “respetable”, la inseguridad, la inflación, etc.,  muchas veces hacen que se desencadene una fobia. Según los expertos en psicología la vedette de los trastornos es el ataque de pánico, a pesar de que no es el que (en cantidad) más gente sufre.
En una reciente charla el doctor en Psicología Gustavo Bustamante presidente de Fobia Club enumero los males "sociales" que con más frecuencia se dan en la actualidad. El definió los trastornos de pánico como "crisis que se presentan de manera espontánea e inesperada, y simulan un ataque cardíaco". Taquicardia, ahogo, mareo, náuseas o molestias abdominales y sudoración son algunos de los síntomas que lo caracterizan y que -dada su intensidad- "generan tanta angustia que la persona consulta rápidamente".
En segundo lugar se ubican los trastornos de ansiedad social, el cual Bustamante definió como el que sufren aquellas personas que "no logran interactuar, sienten que no pueden hablar con otras personas". Padecida por el 13% de la población del mundo, el paciente siente ansiedad cuando se expone a reuniones públicas (su ansiedad es irracional y el paciente trata de evitar por todos los medios el contacto social). Cuando el paciente se ve forzado al contacto social, por ejemplo en bancos, universidad, fiestas, restaurantes, cines, reuniones, comienza a sentir síntomas de ansiedad, que pueden desembocar en una crisis de pánico.
En el "puesto" número tres, se lo lleva la ansiedad generalizada. Se da en personas que tienen preocupación permanente de posibles catástrofes, viven en "estado de alarma".
En el numero cuatro, le siguen las fobias, caracterizadas por un temor irracional, ante la presencia de cualquier objeto o situación temida como: animales (cucarachas, ratas, arañas, víboras) o parte de ellos (plumas, pelos), sustancias u objetos (sangre, líquidos sexuales) o situaciones (tormentas, inundaciones) que provocan fuerte temor al exponerse a ellas y que el paciente trata a toda costa de evitar.
"En el último año aumentaron considerablemente las consultas por aerofobia, o miedo a volar", especificó Bustamante.
En el último lugar del ranking se ubican los trastornos obsesivos compulsivos (TOC). "Las personas que lo padecen, desarrollan ideas obsesivas y para aliviarlas hacen "rituales", como lavarse las manos permanentemente o no tocar determinadas cosas", explicó el profesional.
El TOC se caracteriza por las obsesiones, que son pensamientos o imágenes, absurdos, negativos, repetitivos y persistentes. La persona los vive como invasivos, e intenta rechazarlos, pero esto le resulta muy difícil de lograr
Consultado acerca de si aumentaron los casos en los últimos tiempos o antes se hablaba menos de estos temas, Bustamante aseguró que "gracias a la comunicación la gente se auto detecta que sufre un trastorno de ansiedad", aunque reconoció que "la ansiedad generalizada aumentó exponencialmente por el estilo de vida actual, que la favorece". "No es fóbico el que quiere sino el que puede", remarcó Bustamante, en referencia a las causas de éste tipo de patologías, y aseguró que existe una "predisposición biológica a padecerlas".
Asimismo, destacó que el rango de edad más importante en que se dan es de 20 a 30 años y que las sufren más las mujeres porque tienen "una sensibilidad biológica a desarrollarlo". La vulnerabilidad psicológica (si la persona se siente insegura o incapaz de resolver sus problemas) y el contexto (lo que se aprehende de la familia) son otros determinantes.
Con la premisa de que "cada persona es diferente", Bustamante remarcó que en casos de ansiedad, dos o tres meses de tratamiento suelen ser suficientes para observar "mejoras", y subrayó: "la gente se recupera totalmente". Los procedimientos a llevar adelante suelen ser "combinados": tras el diagnóstico el tratamiento suele ser psicológico y en algunos casos farmacológico para que la persona aprenda a vivir sin ansiedad.
"Lo positivo es pensar que éstas patologías tienen buen pronóstico", dijo Bustamante a modo de mensaje esperanzador y finalizó: "si se hacen las cosas bien, las personas se rehabilitan".
El rol de la familia
Los familiares a veces creen que con una postura rígida y autoritaria, los miedos patológicos se les van a ir, pero lo que realmente necesita el que lo sufre es contención y colaboración para la búsqueda de un tratamiento adecuado.
Recomendaciones para la familia:
- Comprenda que se trata de un miedo irracional
- Transmita tranquilidad y confianza
- Escuche, incentive a quien está en crisis a relajarse (regularizando la respiración, por ejemplo)
- Ayúdelo a comprender que no se encuentra en peligro y que no se va a morir
- Déle libertad de acción (seguramente buscará cosas que lo tranquilicen y reduzcan la ansiedad)
- Evite que lo rodeen personas ansiosas
- Infórmese
- Descarte otra enfermedad orgánica con un chequeo
- Consulte a profesionales especializados en Trastornos de Ansiedad
- Acepte, acompañe y aliente el tratamiento indicado

domingo, 6 de abril de 2014

Como cuidarse del Alzheimer


COMO CUIDARSE DEL ALZHEIMER

Por el Prof. Alejandro Chitrángulo

La enfermedad de Alzheimer se caracteriza por una declinación progresiva y mayormente irreversible en la memoria y la cognición. Con una población que envejece rápidamente (se estima que el 30% de la población tendrá 65 años o será mayor de esta edad para el año 2050), las proyecciones dicen que millones de personas desarrollará esta enfermedad debilitante
neurológicamente durante las próximas cuatro décadas.
Esta enfermedad neurológica implica al menos 4 cambios patológicos en el cerebro que traen deterioro cognitivo progresivo y pérdida de memoria:
• La acumulación de depósitos dañinos llamados placa senil alrededor de las neuronas (células cerebrales) y la formación de nudos neurofibrilares dentro de las neuronas.
• El daño oxidativo a las neuronas provocados por las especies altamente reactivas moleculares llamadas radicales libres.
• Un descenso en los niveles del neurotransmisor acetilcolina (una molécula que es vitalmente importante para la formación y retención de la memoria) en ciertas regiones del cerebro, resultando en un declive en la actividad colinérgica (función cerebral que depende de la acetilcolina).
• Cambios inflamatorios que pueden llevar a un daño neuronal o la muerte neuronal.
Se cree que el daño oxidativo al cerebro causado por los radicales libres juega un rol importante en el deterioro cognitivo característico de las demencias relacionadas con la edad. Los radicales libres son moléculas destructivas que son producidas dentro de las neuronas y en todas las células en el cuerpo cuando la energía química es generada a través de procesos metabólicos. En ciertas enfermedades como el Alzheimer, sin embargo, los radicales libres son producidos en mayores cantidades que la normal, llevando a un daño significativo e incluso a la muerte celular. En las autopsias cerebrales de los pacientes con Alzheimer, hay cambios patológicos distintivos causados por la actividad de los radicales libres, incluyendo un daño en el ADN y la oxidación de proteínas y lípidos.

Resveratrol una nueva arma contra la Demencia

Conociendo que el daño oxidativo contribuye directamente a las enfermedades   neuronales de la vejez, tiene sentido pensar que los suplementos antioxidantes pueden ser armas importantes en la guerra contra el Alzheimer y otras formas de demencia. Apoyando esta óptica están los resultados de un estudio de 442 pacientes mayores en Basel, Suiza, en el cual los investigadores descubrieron una correlación directa entre la retención de la memoria y los niveles sanguíneos de 2 antioxidantes comunes – alfa-tocoferol (vitamina E) Y beta-caroteno (un precursor de la vitamina A).
Uno de los más completos antioxidantes recientemente descubierto es el resveratrol. Un compuesto polifenólico (una amplia clase de flavonoides conocidos por su actividad antioxidante) descubiertos en la cáscara y semillas de las uvas que esta  presente en cantidades significativas en la raíz del Polygonum Cuspidatum, una planta que procede de China. Además de sus efectos cardioprotectores, el resveratrol parece ser útil para mantener el buen funcionamiento cerebral, protegiendo al cerebro de la demencia causada por patologías del sistema cerebrovascular. Este es el segundo tipo más común de demencia, después de la enfermedad de Alzheimer.

Un reciente estudio examinó el efecto protector del resveratrol contra la toxicidad causada por la proteína beta-amiloide (el componente principal de la placa senil) en las células endoteliales humanas. Los investigadores mostraron que, al menos en laboratorio, redujo la producción de radicales libres asociada con los beta-amiloides y protegió las membranas de las células epiteliales del daño inducido por los radicales libres. En otro estudio examinaron los efectos del resveratrol sobre las células neuroblastomas humanas sujetas a estrés oxidativo generado por los beta-amiloides. Se encontró que el resveratrol es efectivo en incrementar los niveles de los glutationes, un limpiador de radicales libres intracelular, el cual es el más importante antioxidante del cuerpo (por desgracia, no puede ser tomado como suplemento). El resveratrol también fue capaz de ayudar a prevenir la neurotoxicidad causada por el beta-amiloide.
Además de actuar directamente como un antioxidante, el resveratrol puede beneficiar el corazón y el cerebro de manera indirecta a través de la inducción del sistema hemoxigenasa presente en todas las células. La hemoxigenasa es una enzima que degrada la molécula de hemo, el transportador de hierro en la sangre (donde forma parte de una molécula mucho más grande, la proteína hemoglobina). Que reduzca los niveles de moléculas hemo libres en las células – especialmente en células tan sensitivas como las neuronas - es algo muy bueno, ya que los hemo libres actúan como un pro-oxidante. Por lo tanto, la hemoxigenasa actúa como un antioxidante; es inducida naturalmente en las neuronas en respuesta a una variedad de estresantes oxidativos.

La suplementación con resveratrol y ginkgo parece ser una manera sabia de ayudar a mantener saludable la función cognitiva y combatir la plaga del Alzheimer y otras formas de demencia.